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En mi práctica, trato personas que buscan Reiki por motivos muy
variados. Por cuestiones físicas, por estar pasando por tratamientos
médicos más agresivos, por cuestiones emocionales, por insomnio,
depresión, ansiedad, o incluso por estar pasando por una fase difícil en
sus historias.
Recibo también a aquellos que desean simplemente
crear más armonía y equilibrio en sus vidas, lo que significa que nadie
precisa estar enfermo para recibir Reiki. De hecho, como en cualquier
práctica de sanación, convencional o no, Reiki será siempre más efectivo si es usado en
forma preventiva.
Reiki es un tratamiento global, actúa en todos los niveles y no
exclusivamente en los síntomas. Estos, en general, son la expresión
localizada de un desequilibrio más amplio. Por ese motivo, los resultados de Reiki estarán ligados a un proceso de
reequilibrio global, de aproximación al propio centro, de
fortalecimiento de los sistemas, de revitalización y armonización en
todos los niveles, de toma de conciencia de sí mismo. Sabemos que Reiki
actúa de acuerdo con las necesidades de cada persona, de las que no
siempre tenemos conciencia.
Es posible recibir Reiki de forma esporádica, pero es recomendable, que
sea hecho en forma regular y continua. En ese caso, comenzamos el
tratamiento con una serie de 4 sesiones en cuatro días consecutivos, y
seguimos en forma regular y por tiempo indefinido, de acuerdo con las
necesidades de la persona. |